Llevo días que se me enganchan unas cosas con otras, y noto que me crecen las espaldas, por tener que seguir con todas.
Una buena, ya terminé el libro de Maldito Karma. Me ha hecho reir. Es fresco, de lectura fácil, corto, y... tachán.... con final feliz. (es un libro, que si no, ni de broma).
La ley del tabaco sigue nuevecita. Yo veo que los que fumamos, nos tomamos el café deprisita y nos vamos a la calle a echar el cigarrito. Y los que no fuman encantados, porque ya pueden entrar en cualquier bar sin que les moleste el humo.
Vale, eso está bien, pero a mí me da que es pura teoría, porque la realidad es que los que fumamos nos vamos a la calle, pero los que no fuman no entran, y los bares están vacíos. Ejem, ejem.
Ya he visto la nómina de este mes. Genial. Enero. Hace años, la esperaba con ilusión, a ver cuánto iba a cobrar más. Este año, como me temía, he cobrado menos. Pero no menos que el año pasado, no, que eso ya estaba cantado. Menos que hace tres años. Si a eso le echamos encima las subidas de todo. Pues claro, mi gesto anda un poco adusto últimamente. Y teniendo en cuenta que normalmente, parezco bastante seca, pues supongo que ahora no será nada agradable mirarme.
Después de respirar el año pasado, despues de ocho años seguidos de entrar y salir de hospitales distintos por razones diversas, este año toca otra vez. Venga un año sabático no se lo puede permitir casi nadie. Así que ya hemos sacado el abono para esta temporada. Y respiro hondo, cuento hasta diez, ... pues no. No da resultado, me cabreo, me cabreo y me vuelvo a cabrear.
Hablo con gente que conozco y nadie me cuenta una buena historia. Al que no le duele algo, no tiene trabajo, los que tienen trabajo, tienen problemas en casa, con los hijos, con los padres, con la abuela, con el ayayayayayay. ¿Pero es que no hay nadie a quien las cosas le vayan bien?, qué jartita estoy.
Y a propósito de todo, creo que me voy a ir a dormir, a ver si con suerte me vienen sueños de colores, que siempre son los mejores.
Una buena, ya terminé el libro de Maldito Karma. Me ha hecho reir. Es fresco, de lectura fácil, corto, y... tachán.... con final feliz. (es un libro, que si no, ni de broma).
La ley del tabaco sigue nuevecita. Yo veo que los que fumamos, nos tomamos el café deprisita y nos vamos a la calle a echar el cigarrito. Y los que no fuman encantados, porque ya pueden entrar en cualquier bar sin que les moleste el humo.
Vale, eso está bien, pero a mí me da que es pura teoría, porque la realidad es que los que fumamos nos vamos a la calle, pero los que no fuman no entran, y los bares están vacíos. Ejem, ejem.
Ya he visto la nómina de este mes. Genial. Enero. Hace años, la esperaba con ilusión, a ver cuánto iba a cobrar más. Este año, como me temía, he cobrado menos. Pero no menos que el año pasado, no, que eso ya estaba cantado. Menos que hace tres años. Si a eso le echamos encima las subidas de todo. Pues claro, mi gesto anda un poco adusto últimamente. Y teniendo en cuenta que normalmente, parezco bastante seca, pues supongo que ahora no será nada agradable mirarme.
Después de respirar el año pasado, despues de ocho años seguidos de entrar y salir de hospitales distintos por razones diversas, este año toca otra vez. Venga un año sabático no se lo puede permitir casi nadie. Así que ya hemos sacado el abono para esta temporada. Y respiro hondo, cuento hasta diez, ... pues no. No da resultado, me cabreo, me cabreo y me vuelvo a cabrear.
Hablo con gente que conozco y nadie me cuenta una buena historia. Al que no le duele algo, no tiene trabajo, los que tienen trabajo, tienen problemas en casa, con los hijos, con los padres, con la abuela, con el ayayayayayay. ¿Pero es que no hay nadie a quien las cosas le vayan bien?, qué jartita estoy.
Y a propósito de todo, creo que me voy a ir a dormir, a ver si con suerte me vienen sueños de colores, que siempre son los mejores.
Pues has de saber que he estado buscando ese libro en la biblioteca de mi Universidad y en la del barrio y en la primera está pero cogido por alguien y en la segunda no saben nada de él. Ya me pica la curiosidad y estoy que me subo por las paredes por el dichoso libro, jeje.
ResponderEliminarLo de cobrar. No es por querer que te consueles, que no te tengo por tonta que se consuela con los males de muchos, jejeje, pero yo no sé ni lo que voy a cobrar este mes. Unos cuantos palos a final de mes, es lo que voy a terminar cobrando un día de estos...
Y, hombre, no sé, pero cuando alguien te cuenta un problema -y más de hospitales-, no creo que sea de buen gusto que amargues la vida de esa persona con tus problemas. Que problemas tenemos todos pero ninguno comparable a la falta de salud, joder, que es que parece que la gente no se entera. Somos unos abusadores.
Besos y ánimo!!!
Parker estoy completamente de acuerdo con Jota, eso de que le cuentes a alguien un problema de salud y te salen con otros ,no creo que sea el remedio para darle consuelo.
ResponderEliminarEso de cobrar menos ya estas en mi lista,los precios suben y los sueldos bajan, no hay quien lo lleve -pa lante-.
un fuerte abrazo lleno de salud
Paciencia y mucho animo, lecturas entretenidas y oidos sordos a historias truculentas. Te mando un abrazo muy fuerte desde Valencia.
ResponderEliminarHola Parker
ResponderEliminarSé que no vas a poder leer esto en varios días, pero de todas maneras dejo mis huellas.
En primer lugar...paciencia que todo va a salir bien. Mañana te mando mis energías positivas (buenooooooo eso si me quedan, jajaja). Te llamo, lo sabes.
Respecto al libro, pues no lo he leído, pero ya que lo recomiendas lo haré.
Del sueldo ni te cuento porque ya bastantes penas tenemos...la vida hay que encararla de frenta y sin miras atrás.
Hija, es cierto, todos tienen problemas pero algunos lo llevan mejor que otros, será por el caracter o yo que sé por qué.
Venga que te llamo
Un beso enorme y PACIENCIA