sábado, 29 de enero de 2011

OTRA VEZ MELENDI





Me gusta Melendi. Eso no es novedad, ya lo he dicho más veces.
Pero este verano, cuando le conocí, me cayó muchísimo mejor de lo que yo imaginaba.

Luego tuvo el detallazo de mandarme su último disco, dedicado, personalizado, con mi nombre. Como el que yo le llevé, le pedí que me lo firmara pero sin dedicarlo a nadie, por si decidía venderlo un día, creo que se quiso curar en salud. Para venderlos, ya está el.

Oigo el disco, a menudo, casi me lo sé. Me gustan las letras, el doble sentido que utiliza con tanta frecuencia, y lo que quiere decir o dar a entender, o dejar suelto.

De este nuevo, me quedo con la penúltima canción "corazón de peón".
Es una manera de explicar la vida. Una partida de ajedrez entre Dios y el Diablo. Creo que así son nuestras vidas. Somos peones, nos tratan como peones, y a un movimiento divino, sigue otro diabólico.
Aunque es una canción de amor, puede servir para todos los aspectos de la vida. Porque al final, la mayoría de las veces, alguien "me saca de mis casillas".

Y yo, por si se pudiera elegir, me pido Reina.

viernes, 28 de enero de 2011

PREMIOS


Me regala Bichoraro de Lo que me gusta vivir un premio. Se lo conceden a ella y lo comparte a condición de que yo también lo tengo que compartir y además contar siete cosas de mí. Y yo me pongo a pensar, en la mesa de pensar, como cuando me tengo que vestir, a ver, qué me pongo, pues lo mismo, qué pongo, cosas buenas, malas, regulares. A todos nos gusta que nos vean bien, que nos miren bien, y esas cosas, pero presumir, presumir, casi es mejor que no, queda feo. Y por otra parte, porqué no, para poner faltas ya están los vecinos, si me van a sacar las correas, no les voy a dar yo ideas, así que considerándome estupenda, me decido a contar cosas de mí que se pueden contar. Bueno, que puedo contar yo, claro.

1ª Tengo cara de sargento. Pero una facilidad para sonreir enorme. Y para reirme de mí o del lucero del alba, también.

2ª Optimista siempre. Y la vida no me ayuda nada. Se empeña en demostrar que estoy equivocada.

3ª Cabezota. Por eso sigo siendo optimista. A ver quién gana.

4ª Charlatana. Hablo con todo el mundo, no concibo horas de espera en algún sitio y no hablar con nadie, si hay gente al lado, y si no, pues hablo sola, que es más bien pensar en alto.

5ª Café y tabaco. Vicios absolutos. Aunque me encanta el chocolate, y varias lindezas más.

6ª Maniática. Y cada vez más. (qué miedito da esto)

7ª Sé querer a las personas, y eso no se aprende en clase, pero yo sé.


Y ahora tengo que nombrar algún blog para compartir el premio. Eso ya me cuesta más, prefiero que cualquier bloguero que me lea se lo lleve a su casa, tranquilamente, sin dudar ni un segundo, este mundo blogueril es sorprendente, interesante y por eso mismo, prefiero que cada uno lo coja si le apetece.

Pero a Bichoraro, tengo que darle las gracias, porque me ha hecho centrarme un rato en cosas mías, y me he encontrado con más de las que esperaba, buenas y malas, y no sé si eso es bueno o malo, tendré que mirar para otro lado, que no quiero ponerme a pensar en cosas sin importancia






lunes, 24 de enero de 2011

A PROPOSITO DE...

Llevo días que se me enganchan unas cosas con otras, y noto que me crecen las espaldas, por tener que seguir con todas.

Una buena, ya terminé el libro de Maldito Karma. Me ha hecho reir. Es fresco, de lectura fácil, corto, y... tachán.... con final feliz. (es un libro, que si no, ni de broma).

La ley del tabaco sigue nuevecita. Yo veo que los que fumamos, nos tomamos el café deprisita y nos vamos a la calle a echar el cigarrito. Y los que no fuman encantados, porque ya pueden entrar en cualquier bar sin que les moleste el humo.
Vale, eso está bien, pero a mí me da que es pura teoría, porque la realidad es que los que fumamos nos vamos a la calle, pero los que no fuman no entran, y los bares están vacíos. Ejem, ejem.

Ya he visto la nómina de este mes. Genial. Enero. Hace años, la esperaba con ilusión, a ver cuánto iba a cobrar más. Este año, como me temía, he cobrado menos. Pero no menos que el año pasado, no, que eso ya estaba cantado. Menos que hace tres años. Si a eso le echamos encima las subidas de todo. Pues claro, mi gesto anda un poco adusto últimamente. Y teniendo en cuenta que normalmente, parezco bastante seca, pues supongo que ahora no será nada agradable mirarme.

Después de respirar el año pasado, despues de ocho años seguidos de entrar y salir de hospitales distintos por razones diversas, este año toca otra vez. Venga un año sabático no se lo puede permitir casi nadie. Así que ya hemos sacado el abono para esta temporada. Y respiro hondo, cuento hasta diez, ... pues no. No da resultado, me cabreo, me cabreo y me vuelvo a cabrear.

Hablo con gente que conozco y nadie me cuenta una buena historia. Al que no le duele algo, no tiene trabajo, los que tienen trabajo, tienen problemas en casa, con los hijos, con los padres, con la abuela, con el ayayayayayay. ¿Pero es que no hay nadie a quien las cosas le vayan bien?, qué jartita estoy.

Y a propósito de todo, creo que me voy a ir a dormir, a ver si con suerte me vienen sueños de colores, que siempre son los mejores.

martes, 18 de enero de 2011

LECTURAS

Ahora, entre que hace frío y no salgo mucho, que necesito entretenerme y que estoy como un niño con zapatos nuevos con el libro electrónico de cumple reyes, leo como si me dieran cuerda.
Al fin y al cabo, es algo que me gusta, y siempre se aprende.

Para familiarizarme con el aparatito pasé un buen rato, revisando los libros que traía, pasando otros que ya tenía en el ordenador, y bueno no se me dio muy mal.

A partir de ahí, sólo quedaba ponerle a funcionar. Y funciona, vaya que sí.

El primero que leí fue de Miguel Delibes "Memorias de un amante sexagenario". Qué gozada. Qué gusto leer a D. Miguel. Y qué historia de amor más preciosa. El final es el que El quiso escribir, pero muy atinado. No conozco ninguna historia de amor que termine bien. Simplemente, un día llega el fin, y toca recomponer la vida de nuevo. Me duró dos tardes, pero mereció la pena.

Copié"La Tesis de Nancy" de Ramón J. Sender, que tenía a medias. La he terminado ya. He pasado buenos ratos. Me ha hecho reir la historia de la guiry en Sevilla. La descripción del aplauso que hace la buena moza todavía me saca una carcajada. Aparte de muchas más cosas que ni siquiera nos planteamos, hasta que no lo vemos escrito. El final, es de esos, de "esto hay que acabarlo como sea", y creo que es lo que ha pasado aquí. Pero poder reir a carcajadas con algo que escribe otra persona, a mí me parece genial y muy de agradecer. Así que le pongo una nota alta.

Después me metí con "Pedro Páramo" de Juan Rulfo. Mi hermana dice que los escritores sudamericanos, muchas veces, o escriben de noche o están fumaos. Y a mí me parece que Juan Rulfo, debía de reunir una de esas condiciones, o quizá las dos. Escritura impecable para una historia rara de rarísima. A este no le pongo nota, porque es de los que pueden tener adeptos incondicionales, y no puedo decir que no me haya gustado, simplemente me ha parecido extraño.

Anoche, así a lo tonto empecé uno que no conozco de nada, se llama "Maldito Karma" y el autor es David Safier. He llegado a la mitad y me estoy desternillando de risa. Una señora muy conocida, muere en unas circunstancias que ya dan risa, y se reencarna en hormiga. Como hormiga conoce a Casanova, que también está reencarnado en hormiga. Y no sé cómo acabará, pero de momento, le tengo cerquita, y cualquier momento es bueno para cogerlo. Lo difícil es soltarlo.

No ando muy inspirada para contar cuentos pero sí puedo decir los que me entretienen a mí.

Dentro de un ratito, lo volveré a coger. Y a ver qué me cuenta esta hormiga.


sábado, 15 de enero de 2011

MADRUGADA


No tengo sueño. Ya dormí de día. No tengo ganas, no me apetece. Dejo que los pensamientos crucen mi cabeza. Pero sólo eso, que la crucen, de lado a lado. Que según vienen se vayan. No quiero que se quede ninguno. Los buenos, porque parecen más sueños que otra cosa, y los malos, porque no quiero hacerles sitio, fuera.

En estas circunstancias, pienso que ese estado debería ser lo más parecido al encefalograma plano. Bueno quizá ahí es que no haya entrada ni salida. Pero sí que me siento obtusa.

Si llega uno agradable, lo miro, como si no estuviera dentro de mí. Lo veo como si fuera un objeto, y me hace sonreir. Pero si ya caigo en la cuenta de que es un recuerdo , sé que va seguido de algo triste, y no quiero ir hacia atrás. No me gusta.

Si es chungo, quita, quita, que pase corriendo, que se vaya, ya. Que a poco que me descuide me encuentro llorando, y estoy perezosa para ir a por los kleenex que estarán allá, por el ala este.

Ha habido madrugadas de fiesta, de vacaciones, de playa, de llanto, de nada, de calma, de dormir, de amor, de desesperación. Pero me quedo con esas pocas en las que quería que se parase el tiempo, que no saliera el sol. Esas merecerían un tratado en sí mismas. Las demás, un apunte chiquitito.

Y esta no sé cómo es. La gata está a mi lado, despierta y tontorrona, quizá le tenga que preguntar a ella, que a estas horas, igual me contesta.

No es la magia de la noche. Que en este tiempo es de noche a las seis de la tarde, es la madrugada, ese tiempo muy pasada la media noche y antes de que amanezca, en que todo es diferente, raro, irreal. Creo que hablar con la gata puede ser lo más coherente de este rato y lo más sano para el coco.

martes, 11 de enero de 2011

YA ESTA EL AÑO ESTRENADO

Pues sí, ya estamos a 11 de enero. Año estrenado, por completo. Y ya siento como cuando estreno zapatos, apretones, ampollas, rozaduras. Valeeeeee que es al principio nada más, que luego me acostumbro.

Cambio en el trabajo, por supuesto, a peor. Con el cumple recién pasado, para que me entere bien de que es otro año. Sin talla en las rebajas. Las botas que me gustan, siguen siendo caras. Esperando el recibo de la luz. Y sin poder fumar con el café de media mañana.

Si sigo por ese camino, el año será horroroso. Así que cambio de planes.

Ayer salí a comer con unas amigas, y entre bromas empezaron a hablar de que al año que viene se acaba el mundo según el calendario Maya.

Y yo pensaba, y qué mundo se acaba? este? Pues si a lo mejor estamos de suerte y todo. Anda que como nos liemos la manta a la cabeza y nos dediquemos a hacer locuras, pensando en ese fin tan cercano, y después resulte que no, que no se acaba, que a los Mayas se les acabó la piedra para seguir contando y cortaron por donde pudieron, y nosotros tenemos que empezar una piedra nueva, pues nos va a resultar así. Durísimo como una piedra.

Como acostumbro a pensar positivamente, casi siempre, pues ya imagino la primavera cercana, no necesitaré las botas, pondrán la terraza en el bar y podré fumar. Me acostumbraré a los cambios en el trabajo y les sacaré partido, eso seguro, en las vacaciones de Semana Santa iré a ver la primavera de mi pueblo, eso si no hace buen tiempo en Febrero, como otros años y entonces lo adelantaré.
El verano, dependerá del dinerito, pero a poco que pueda lo intentaré pasar al fresco, no me bañaré en el Atlántico, porque está frío, pero no pasaré el calor de Julio en Madrid, al menos tengo que pensarlo con fuerza para ver si se cumple.

Y todo eso son cosas mías.

Pero y las que no lo son? veo las noticias, y realmente o estamos todos locos, o la luna echa horas extra y nos tiene alunados. No es normal lo que vemos. Australia se ahoga. Las guerras que no terminan y cuando dicen que terminan, los que quedan allí las pasan canutas. La congresista americana que no murió pero quizá eso no sea suerte para ella, por la manera en que dicen que va a quedar. No hay trabajo en casi ningún sitio. Todo el mundo se queja de todo. Y Eta anuncia algo que deja mosca a todo el mundo.

Pero me encanta oir a los abuelos, asustaditos con las pensiones, cuando dicen ¿entonces, si esto sigue así, ¿qué vamos a hacer dentro de veinte años? jajajaja, piensan seguir aquí, y nosotros preocupaos por el fin del mundo. A ver si aprendemos un poco de ellos.

Bueno, pues ya casi llegamos a mediados de enero, y... había una frase que decía "nada nuevo bajo el sol", así lo veo.


miércoles, 5 de enero de 2011

¿FUMAS?

Pues sí. Fumo. Es uno de mis vicios conocidos y confesables.
No estoy encantada con ello. Y a veces me planteo dejarlo. Pero reconozco que con poco convencimiento.

Pero esto de ahora, me parece tremendo. No por el hecho en sí de no poder fumar en ningún sitio cerrado, público, ni en otras partes. Si no por razones distintas. Por partes:

Me parece mal que hace unos años, cuando la ley antitabaco, obligaran a los bares a elegir, o a acondicionar sitios para fumadores y ahora les digan que de lo dicho, nada.

Me parece mal que nos protejan de un cáncer que todos conocemos, cuando no se habla de lo mismo, producido por la contaminación o por los aditivos alimentarios. La gente que no fuma, también se muere en circunstancias terribles, y todos miran a otro lado.
No pueden echar toda la culpa al tabaco e ignorar lo demás.

Me parece mal que un paquete de tabaco cueste lo que cuesta, siendo la mayor parte impuestos y lo sigan vendiendo, prohibiéndonos tantas cosas.

Me parece mal que me traten como si fuera menor de edad. Yo sé bien dónde no debo fumar. No hace falta que me lo prohiban.

Me parece mal que prohiban fumar, en la calle, cerca de un parque infantil o a la entrada de un colegio, para no dar mal ejemplo a los niños. Creo que a los niños se les debe educar en el conocimiento de las cosas (no quiero decir con esto que tengan que probar el tabaco) pero no ocultándolo como si no existiera. La educación se recibe en casa y los niños no son tontos, tienen que aprender a distinguir el bien del mal.

Me parece mal que a mí me puedan poner una multa, o al bar donde tomo café, si a mí se me ocurre encender un cigarrillo y yo tenga que aguantar todos los fines de semana, en invierno, y todos los días, en verano, el botellón que forman debajo de la terraza de mi casa. Creo que también hay una ley que prohibe eso, y sin embargo yo no veo que se cumpla.

Hay otra ley que prohibe pagar o cobrar en dinero negro. Yo tengo que cotizar por todo, no se escapa ni un céntimo, y sin embargo veo cada cosa que me pone un pelín de mala leche.

Por ley, no se puede viajar en transporte público sin pagar. Y yo me he llevado algún empujón de alguien que ha pasado por el torno del tren, al tiempo que yo picaba mi billete.

Si todos los que fumamos, decidimos dejarlo de golpe. Ni un cigarrillo más. Alguien me puede explicar, qué va a pasar con las personas que trabajan cultivando el tabaco, manipulándolo, transportándolo, vendiéndolo, y de dónde van a sacar el dinero que genera en impuestos?.
Todo eso lo pagaremos entre todos también, supongo. Pues que echen cuentas y lo expliquen clarito. A los no fumadores, hay que decirles que hay que subir los impuestos de nuevo. Ya que se dejará de recaudar lo que pagamos los fumadores.
Me temo que si se plantea en euros, les va a dar otro tipo de tos a los que no han fumado jamás y ahora tienen que rascarse la cartera, sólo por eso, por no haber fumado.

Y... ¿seguimos?...

Ya sé que es una medida europea. Y que en los bares europeos no se fuma. Pero ¿qué me están contando? ¿cuántos bares hay en Europa?. Y cuánta gente vive en Europa de la hostelería?. De ningún modo, tantos como aquí.
Y claro, así de pasada, si somos europeos y nos tenemos que comportar como tales, ¿cobraremos pronto como los europeos?, porque desde luego en pagar, cada vez nos acercamos más. En lo demás, ni de lejos, entonces ¿porqué tenemos que adaptarnos sólo en algunas cosas?

No defiendo a los fumadores, que eso hace que salgan ampollas. Sólo me gustaría que fueran tan estrictos con todo, como pretenden serlo con esto.

Soy mayor de edad tres veces, y ya me han regañado lo suficiente como para saber que esta medida, o cualquier otra que pueda tomarse de la misma manera, no me gusta nada, nada.

Pero también digo que el lunes, al sol, en Madrid, en las terrazas con las estufas exteriores, se estaba divinamente, eso sí, sin molestar a los que no fuman.


martes, 4 de enero de 2011

CUMPLEAÑOS

Ayer fue mi cumpleaños. El tres de enero.
Ese día que cae entre añonuevo y reyes.
Para celebrarlo, complicado, o la gente está de resaca, o pensando en el roscón.
No sé en qué pensaría mi madre, porque además ella cumplía los años el mismo día de Reyes, yo creo que no quería coincidir, por aquello de que los niños "quitan la cuchara" a los grandes. Y me dejó así, en medio de las fiestas.

Claro, que no sé si ella contaba con que así, yo tendría una fiesta más. Y eso es lo que hice, pasarlo bien.

Ya he recibido algún regalo. Sé que aún quedan más, pero poco a poco, ya llegarán.

El mejor hasta ahora ha sido el libro electrónico. Qué gozada, ciento y pocos gramos de letras. Se pierde la magia del papel, pero no tendré la desazón de este verano, que si el peso del libro, que las letras pequeñas, que dónde lo pongo. Este cabe en un bolsillo, casi como el móvil, lo puedo llevar en el bolso, y no tengo que buscar un sitio para leerlo. Comodísimo. Me gusta mucho.

Ahora ya me pongo a pensar en los años. Han caído sin enterarme. Deprisa, aunque algunos han sido largos, pesados, y dolorosos. Miro al futuro. A ver planes para el siguiente:

Pues no tengo ni idea. De momento, levantarme cada mañana, mirar por la ventana y ver si hace sol o está nublado. A partir de ahí, lo que cada día quiera traer, con la esperanza de que no sea malo. Y si lo fuera, tener fuerza para soportarlo.

Ayer lo pasé con gente que me quiere. Hoy he cenado con amigas que me hacen sentir bien. Mañana cocinaré para los que vendrán el día de Reyes a festejarlo. Y en el trabajo me esperan el viernes para tomar unas cañas, por la misma razón.

¿se puede pedir más?, pues solamente, seguir cumpliendo los que vengan en las mismas condiciones, y eso sí, que no se me noten demasiado.

Venga, ya me he empezado a preparar para el próximo.

MADRID EN ENERO



En Enero, hay cosas interesantes que hacer en Madrid. Pero puede que la más, sea ir de compras. Por Reyes, por rebajas, por costumbre. Y como seguir la corriente no es lo mío, pues voy a Madrid, porque me gusta, aprovecho un día de vacaciones para no hacer nada, y veo sitios que pocas veces se indican en las guías turísticas, o si se indican, no se ven como yo las veo.




El Mercado de San Miguel. Pasó de mercado de barrio, normal y corriente, donde las señoras hacían la compra diaria, a un monumento, restaurado y convertido en un lugar de degustación de cosas ricas y a precio de ricos. Al menos, no se lo han dejado caer.

Edificio rosa. Da a una plaza en la que no se oye un ruido, y hablo de Madrid. El lugar es precioso, merece la pena sentarse un ratito en un banco, y simplemente, disfrutar del entorno.



Este callejón, coqueto, limpio, curioso, corto ¿a dónde lleva?

Pues a un sitio mágico ¿dónde si no?, hermosa librería, llena de secretos, y pequeña como un tesoro en un cofre.


Iglesia de San Nicolás, según la placa de al lado, aquí fue bautizado Alonso de Ercilla, el autor de La Araucaria.




Bajo el cristal, están los restos de la muralla árabe. Para protegerla colocaron el cristal y la cámara obtiene el reflejo de fuera, pero está ahí, que yo la ví.



Con el pozo hubo más suerte, el cristal se esconde del sol y nos lo enseña.




Este edificio, visto de frente, parece un barco, estrecho, alto, no sé, curioso.

Pero el lateral, parece un salón de baile, con los frescos de la pared.


El Palacio, claro, por aquella zona, era obligada esta foto. Me gusta el edificio, pero me alivia pensar que no soy yo la que lo tiene que limpiar.

Hay gente que pone enanitos en el jardín, pero aquí todo lo hacían a lo grande. Y como curiosidad, este es el único caballo que se aguanta sobre las dos patas, con el material del que está hecho. Me parece un trabajo bien hecho la filigrana del fajín, o lo que sea eso, ondea al viento, y está hecho en bronce. Veo el trabajo que lleva, y por eso me gusta esta escultura.


Pecando de ignorante supina, no tengo ni idea de qué es esta cúpula. La recuerdo desde muy jovencita, sus colores brillando al sol hipnotizan, pero no sé qué es, un día tendré que averiguarlo y no ser tan cateta.



El Templo de Debod. Un clásico en el paseo, integrado como si viniera del tiempo de los faraones, pero yo sé que está ahí desde el año 72, no más, cuando construyeron en Egipto la presa de Assuan, y antes de que el agua los cubriera, los cedieron a los países que ayudaron a construirla. Recuerdo cuando lo pusieron ahí. Pero ahora lo veo como si siempre hubiera estado.
Los lunes cerrado, no se puede entrar. (ayer era lunes)


Hay catedrales más señoriales, más bonitas, con más historia, y con más arte, pero aquí hay esta, y me pilla más a mano. Y si no se compara con Burgos, Toledo, Santiago y otras, pues está de muy buen ver. Está claro que es La Almudena



Al caer la tarde, ya sólo quedaba La Casa de las Fieras. (Perdón, eso estaba en el Retiro) Esto es el Congreso de los Diputados.


Y quiero creer que este nos cuida mejor que los de dentro, porque joer cómo andamos.