domingo, 28 de febrero de 2010

DOMINGO Y MUSICA


DOMINGO Y MUSICA

Es domingo por la mañana. Hace sol. No sé si frío. En casa no se nota. Como todavía no acuerdo en condiciones, me tomo el café a ver si me espabilo o sigo así todo el día.

Recuerdo que ayer me enviaron una invitación para bajarme un programa donde puedo elegir música en directo. Y con el café aún en la mano me pongo a ello.
Pensar en música nada más levantarme no es lo habitual, pero hoy me ha dado por ahí.

Instalo el programa y quiero probarlo. Pero cómo puedo pensar en qué me apetece oír. Si es imposible, si aparte del café que es inercia pura, mi encefalograma es plano.

Haciendo un esfuerzo mayúsculo pongo en la barra de buscar el nombre de Sabina, a ver qué sale.

Y ahí está el tío, con sus 19 días y 500 noches. Y suena. El portátil en la cocina, no es lo normal, pero hoy está aquí y suena.

Y no sé si me apetece oírle o no, pero suena. Está bueno el café. Sienta bien.

La voz horrenda de Sabina, me hace reconciliarme conmigo. No todo es malo si este hombre hace lo que hace, tan mal como lo hace y a mí me gusta.

Pienso que mi gusto musical es horroroso. Pero al mismo tiempo, me doy cuenta de que estoy pensando.

Funciona. No estoy tan espesa. Va aclarando el día.

Dentro de un rato cuando me lave la cara, me peine y tenga mejor pinta, seguro que puedo elegir algo más…… ¿culto, quizá?. Puede

Pero de todos modos tampoco tengo que romperme los cascos. No tengo que quedar bien conmigo. Me gusta Sabina, y Melendi, y los Canteca, y Pata Negra, y Los Delincuentes, y Serrat, y Krahe. Y un montón de gente que están fuera de las buenas voces.

Pero mira, que para eso ya están los niños cantores de Viena.

Sólo quiero pasar un buen rato y los ejercicios de oído, en mi caso pasaron a la historia.

Creo que me pondré otro café, en casi una hora que llevo dando vueltas aún medio descerebrada es lo mejor que he hecho.



viernes, 26 de febrero de 2010

LOS BESOS QUE NO SE DAN


Mi hija cuando era pequeña decía que no daba un beso porque se le gastaban.

¿Eso es así?. ¿Los besos se gastan?. ¿Y los que no se dan?

Yo a veces pienso que qué pasa con todos esos que no se dan, se amontonan? Caducan?

Y con los que no nos dan?

¿Se quedan a deber? Porque los que no nos dan sí que se echan a faltar.

Estopa en una canción hace referencia a algo así. Le promete a su chica que le va a dar todos los besos que le debe.

Pues no lo tengo nada claro, pero sé que me faltan muchos y me sobran muchos. Bueno no es que me sobren, más bien los tengo guardados. Pero con esos sé lo que puedo hacer, en cualquier momento los puedo repartir, pero y los que me faltan?.

Lo que sí sé seguro es que hacen falta. Que no se puede vivir sin besos ni abrazos. O a lo mejor sí, pero no es lo mismo.

miércoles, 24 de febrero de 2010

HOY

Hoy estoy contenta. Además he ido al dentista y me ha dado permiso por un montón de tiempo así que me apetece tararear una preciosa canción.



JUSTICIA DIVINA

Hay expresiones que me dejan ojiplática y esa es una de ellas JUSTICIA DIVINA, y otra que tiene su cosa es la de CADA UNO TIENE LO QUE SE MERECE. 

A ver, según eso, yo sólo merezco medir poco más de metro y medio. Me recortaron así y ni una pizquita más para ser alta y buena moza. 
También me merezco la cara de acelga que luzco a menudo, simplemente porque no tengo ganas de reír. 

O a lo mejor es que no merezco reír un poquito?. Pues no, no lo merezco. Seguro que es por haber sido mala, perversa y atrevida. 

Pero sí merezco el cariño que me tiene alguna gente. O la facilidad para pegar la hebra hasta con las farolas. Y no sé si también facilidad para hacer reír, o ser objeto de risa, que no tengo muy clara la diferencia. 
¿Merezco esto? ¿seguro? ¡Anda ya!.
No sé quién o qué, ni con qué criterio, repartió cosas y cayeron así. Desparramadas, y a cada uno le tocó lo que fuera. Sin poder elegir. Y no queda otra que disfrutar de lo que hay o aplicar el "te ha tocado, jódete".

Las expresiones que cuadran  más con mi sentir son las de LA RISA VA POR BARRIOS y NO HAY BIEN NI MAL QUE CIEN AÑOS DURE, NI CUERPO QUE LO RESISTA.

Pero me niego a creer que a alguien le puedan pasar cosas por lo que haya hecho antes. Eso de que la vida te da el doble de lo que haces, es una tontería. Al menos en mi caso para nada. No tengo doble de lo que he hecho en casi nada. Al menos en lo bueno. Y en lo malo tengo hasta el cuádruple.

Vamos, que no creo en la Justicia Divina por más que lo intente. Sí en las cosas buenas o malas que le puedan tocar a cada uno y que hay tiempos geniales y tiempos malos. Lo que pasa es que los malos hacen que los buenos parezcan menos buenos. Pero no es así. Son buenos, lo han sido y lo volverán a ser.  Y los malos, son malos, lo han sido y la vida rueda sin parar. 


Cuando comento esto con un amigo, me aporta su opinión y la pongo tal cual, porque también tiene su aquel. 

El dice que la Justicia Divina es una expresión inventada por algún rico, con influencia dentro de la judicatura, para hacer lo que le dé la gana, con la misión de que la plebe inculta se conforme con lo que tiene. 

Y que es mejor creer en el LIBRE ALBEDRIO. Que consuela mucho menos, pero le da más consistencia al asunto.

En fin, que sólo se me ocurre una frase categórica de mi madre y que nunca llegué a entender bien. En los tiempos buenos y en los malos, ella decía MAÑANA SERA OTRO DIA Y VERA LA TUERTA LOS ESPÁRRAGOS. 

COSAS DE LA RED

Bueno, parece ser que funciona. Ya está bien. 

Llevo desde esta mañana intentando dejar algo aquí y no había forma. Ya me veía trasladando el chiringuito. Aunque sin saber cómo. 
De repente aparecía un relojito como esperando algo y no había forma de decir ni pío. 

En fin, ya funciona y me conformo. No hay mudanza. Todo sigue igual. 

domingo, 21 de febrero de 2010

METEDURAS DE PATA



Quién no ha metido la pata, no digo ya una vez, si no un montón de veces?

Pues yo la primera. Qué facilidad tengo y cuánto lo siento. Porque luego cuando me doy cuenta me cabreo, me regaño, me digo que nunca más, de verdad que me arrepiento, y no sé qué decir.

Hay simplezas que llevan a la risa –esas no son las peores-. Como tratar de hacer un regalo a alguien en plan sorpresa, estar en grupo, y soltar como si nada, bueno al final habéis decidido qué le vamos a regalar a esta. Y la Esta está presente. Eso es un patinazo. Pero aparte de las miradas asesinas que te dirige el grupo, se puede sobrellevar.

Pero una en la que seguro que más de uno ha caído es en la que me contaban hace poco.

Una amiga, tiene que dar un recado a alguien. No se habla para nada con la persona a quien se tiene que dirigir, pero no hay más remedio. Está en el trabajo, se dirige al despacho, llama bajito, como para no molestar, y al abrir, cuando ella espera un simple buenos días, se encuentra con un ¿qué quieres?, seco, cortante. Y ve que en el despacho hay otras personas que no la soportan.
Ella, piensa el típico, tierra trágame. Y se aturulla, no puede hablar, no sabe qué decir, sólo quiere irse. Balbucea algo que ni recuerda y se va.
Sabe que ha metido la pata, pero es que no sabía qué hacer. Al final, se ha llevado un refregón, no ha dado el recado, se ha sentido como una imbécil y lo único que pasa por su cabeza es “si pudiera, simplemente diría joer perdóname la vida, que yo sólo quería dar un recado, y que lo siento, vaya”.

Hablábamos y me decía, mira nunca más, así ocurra como en Titanic, que sólo haya una tabla, pues que se la quede, que yo me hundo antes de llamar a esa puerta otra vez. Qué mal lo he pasado.

Trato de consolarla diciendo que eso forma parte de todos. Que meter la pata es algo normal, pero la pobre anda todavía sofocada. Aunque unas cervezas nos hicieron dejar a un lado sus fantasmas.

Esto es una anécdota en la vida de alguien, pero hay muchísimas más.

El día de Reyes, un regalo, y el niño que coge el tique del Corte Inglés. ¿Mamá porqué el juguete trae el tique este?, y mirando al papá con ojos de …….. se contesta, “nene, es que si no te gusta, los reyes dejan el papelito para poderlo cambiar”. Sí ya, como si no supiéramos que los niños son pequeños pero no tontos.

O como hace ya tiempo, una amiga que lleva mucho tiempo sin ver a otra, le saluda con un “uy, qué ilusión, no sabía que estuvieras embarazada, para cuando te toca”, y  la supuesta embarazada, con cara de querer matar contestar “no estoy embarazada, sólo un poco rellenita”.

Hay más ejemplos, cientos. Muchos. Y qué se dice en estos casos?

Pues como mi amiga “JOER, PERDONAME LA VIDA, LO SIENTO”